segunda-feira, 21 de julho de 2014

sexta-feira, 11 de julho de 2014

Para Mimi



Todas las veces en las que quiero o tengo que hablar sobre esta persona siempre lloro. 

Hoy es cumpleaños de Mandy. Mi hermana mexicana. Mi hermana más lejana. La hermana que conocí personalmente el año pasado en mi viaje hacia México. 

Es un sentimiento raro que, aunque quiera escribir, se me huyen las palabras. 

A ver.

Mandy es dulce, es niña mujer. 

Tiene tanta clareza de pensamientos que nada, ninguno detalle pasa a su raciocinio. 

Es paciente con las amigas extrajeras a punto de deletrear toda y cualquier palabra que tengamos dudas. Bien despacio. Como hace una madre.

Es Linda de aquellas bellezas que empiezan una guerra por ella. Si estuviera en Arabias le dirían que vale 200 camelos. 

Tiene el don de ser amada por la gente. Nadie que conocí en México me ha dicho algo malo de ella. Nadie. Ninguno. 

Es simpática y de sonrisa fácil. 

Tiene un humor sarcástico en la medida exacta de buen gusto. 

Sabe hacer críticas y bromas sin que sea vulgar o pendeja. 

A los 25 años cumplidos hoy es más madura y responsable que muchas mujeres de 40 años que conozco. 

No tiene miedo de ser ella misma. 

No tiene miedo de arriesgarse. 

Sabe decir no o sí con la misma naturalidad de un niño. 

Es pura. 

No tiene medios términos con ella. Ama demasiado a uno o sencillamente se aleja. 

Es santa y diablita al mismo tiempo. 

Es paloma y serpiente. 

Tierra y mar. 

Es dueña de sí y de su mundo. 

Es nuestro cielito lindo. 

Los poetas no saben qué pierden de inspiración por no conocerla. 

A ella le encanta la vida. Y la recíproca es verdadera. 


Dicen que el alma no reconoce distancia. Creo que de ser así es que nos tratamos siempre por hermanas.





¡TE QUIERO, MIMI!

Quiero también, mi niña, que seas más feliz. Quiero que tengas todos los regalos del mundo. Quiero que tengas paz. Quiero que Dios te cubra de bendiciones, de azúcar y de cariño. Quiero que el mundo no te moleste. Quiero para ti un mundo de espuma para que nunca te dañes. Quiero un mundo cor de rosa, amarillo, azul, rojo, morado, beige, verde… Quiero que las tristezas sean breve y la vida sea leve.

Es un placer conocerte y tenerte como amiga. 



¡FELIZ CUMPLEAÑOS!





Abrazos y besos babosos muak, muak, muak, muak, muak, mauk…
 


quarta-feira, 9 de julho de 2014

Mi Brasil Brasileño



En español, no por vergüenza de ser brasileña sino para que la gran parte de las personas que ayer me escribieron puedan comprenderlo. 




7 x 1. Desde ayer leo de todo sobre el partido entre Brasil x Alemania. Son textos y frases de gente emputecida, de gente indignada, de gente gastando bromas y otras tantas de gente que se siente Nostradumus y sale con lo de: YA LO SABÍA


Ok. Te creemos. 


Nadie lo sabía. Tampoco lo esperaba. Si preguntaran a cualquier uno, experto o no, les diría que Alemania era más fuerte, pero Brasil tenía la ventaja de jugar en casa (en mi ciudad, por cierto) entre otras cosas. Pero NADIE siquiera podría imaginar algo parecido a lo que sucedió. 


Entramos para la historia de una manera nada bonita. De esto no tenemos nada para enorgullecernos. Pero, ¿en serio que Brasil es tan sólo eso?


Creo que no. 


No quiero amenizar la estúpida derrota, pero pregunten a todos los extranjeros que vinieron para el Mundial qué más les gustó de mi país. El fútbol probablemente será la última cosa que les van a pasar por la cabeza. Hicimos (y aún seguimos haciendo) una gran fiesta para recibir a todos que aquí llegaron. “I´m glad you came” es la frase del Mundial. 


Pienso en todos los extranjeros que pasaron por aquí, todas las historias…una amiga ayudó a un inglés comunicarse con un señor brasileño y su hijo chiquito. El señor se vestía de manera muy sencilla y estaba con 2 billetes en manos para el partido que hubo aquél día en mi ciudad. Quería regresarlos al inglés y el inglés los rechazaba. Los dos no se entendían. El inglés quería regalarle y a su hijo los dos billetes. El inglés nos explicó que vendría a Brasil junto a un amigo. Semanas antes del viaje, el amigo ése se ha muerto en un accidente de coche. La mujer del amigo dijo que viniera para el Mundial y regalara los billetes del partido a un padre con un niño. Así lo hizo. En cuándo le explicamos al padre qué quería el inglés, lloró el padre, el niño, nosotras e incluso el inglés también. 

Leí entrevistas de ellos a donde decían que si todos los Mundiales pueden ser igual al de Brasil, que todos los Mundiales sean en Brasil, todas las borracheras (ayudé, como mínimo a 5 turistas a buscar ayuda médica por borracho), todos los comentarios en redes sociales de gente que me decían: “Oye, mi amigo está Brasil. Está encantado con tu país.”


Tanta cosa me pasa por la cabeza desde ayer que lo mínimo que siento es tristeza. Tristeza sí, por los amigos de equipos rivales, que jugaron en contra Brasil en las primeras rondas que no tuvieron la misma dignidad de los brasileños en cuando regresaron a la casa. Hablo por mí, que aunque, hubo bromas, en ningún momento jugamos con los sentimientos de ellos. En ningún momento abrimos la boca para decirles: Se lo merecen lo les pasó. Y ayer, desafortunadamente leí de las mismas personas que antes les di mi respeto: “Brasileños inmundos. 7 x 1 es poco. Deberían haber perdido de 7 x 0 ò 8 x 0. Para no salvar ni la dignidad.” Ahora les pregunto, ¿la dignidad de una población se mide en un partido de fútbol? Lo siento, no conocen a Brasil. 


Hoy nos levantamos “con resaca moral”, sí. Pero, nos duchamos, vinimos en autobuses, decimos buenos días al conductor del autobús, algunos hombres nos cedieron sillas, nos quejamos un poquito más del partido, llegamos al trabajo, nos abrazamos y deseamos buenos días a los compañeros de oficina, vamos a trabajar hasta las 6 pm. Mañana será igual. Hoy, mañana y después de mañana seremos la misma gente alegre, que no desiste de creer que sí, se puede seguir adelante con mucho poco: 5 Mundiales, una sonrisa en el rostro y Dios en el corazón. 




Abraham, mi amigo mexicano,  ayer fue uno de los más sencibles al cuestionarme cómo estaba. Al fin del partido me envió un mensaje por Whatsapp preguntándome: ¿Todo bien? ¿No están tristes? Sí Abraham, estoy triste por lo del Mundial. Pero, quitarme la alegría y el orgullo de ser brasileña tendrán que esforzarse mucho, pero, mucho más que esto. 







Besos. Nos vemos en 2018.




Eu já...

... corri de boi bravo. ... fui embora querendo ficar. ... deixei de fazer coisas por medo de perigo que só existia na minha cabeça. ... vol...