segunda-feira, 30 de agosto de 2010

A Hierro y Fuego



“Es un tal milagro encontrar, en este infinito de desengaños amorosos, el ser verdaderamente amado. Me pierdo por un momento en la observación triste, pero fría, de este extraño baile de desencuentros, en que frecuentemente la que debería ser de aquél acaba que baila con el otro porque el esperado nunca llega; pero, este pasó por ella sin que lo supiera, sus manos se han tocado sin querer, ellos se han mirado a los ojos por un rato, pero no se han reconocidos.”


Vinícius de Moraes

domingo, 29 de agosto de 2010

Sinolacro De Poesía


Por caminos abiertos
Cual versos descubiertos
Transito por la vida.


Sin miedo a tormentas.
Sin miedo a cadenas.


Por mares extensos
Cual navíos perdidos
Navego por la vida.


Sin miedo al ocaso.
Sin miedo al amanecer.
Sin miedo a encontrar


Una isla.



Liliane Moreira y Alfredo Rodríguez



Foto: Islas Caimán
Autora: Linesse Moreira (mi hermana... jijijijiji)

quinta-feira, 26 de agosto de 2010

Crónicas Nocturnas I


Y siempre será de dos… de aquellos anónimos…

Ella: De tan solo escribir, se encienden mis emociones…

El: Y escribiéndote deseo encenderte, cruzar de esa micra, llevarte a todos esos delirios que podría describirte en el universo infinito, simplemente descubrirte...

Ella: Descubrir…

El: Y podría en una noche como esta, con el clima tan incitante, a morir en un abrazo tuyo, conjuntar tu alma y la mía y dejarnos llevar al confín de la pasión…

Ella: Morir en un abrazo,es una muerte dulce, conjuntar almas, sentir...

Ella: Labios q recorren una piel, q los atrae, a conocer cada micra, c/aroma, sensaciones q elevan la temperatura, q llevan a la adicción y a la curiosidad…

El: Adicción de recorrerte, de mirarme en tus ojos y descubrir esa ternura, esa pasión de mujer, y mis manos que te encuentran en el estado mas puro y sublime...

Ella: Sueña con mi aroma, con mi calor...

(Y él simplemente en silencio…)

Ella: Pasión difícil de contener debido a la entrega, permitir q cada beso no tenga fin, tus dedos rozan, sienten..

El: Sienten, descubren, anhelan, como mis ojos, mis labios, mi ser, de encontrarte extasiada, única, entregada, así te tengo, te llevo, te poseo, te sueño...

Ella: Tocas..besas..descubres..una humedad q atrae..no puedes creer q lo tienes entre tus manos y me dejo llevar…

El: Y te llevo hasta el mas profundo deseo, al mas intimo de los encuentros, donde nos volvemos uno, hasta el nosotros es demasiado, entre caricias y besos te poseo…

Ella: Muero del deseo, es más fuerte q yo!! Me dormiré ahora, mis manos estarán en un lugar en donde te recuerde, te evoque, dulces sueños tan dulces como tu…

(y el simplemente la sueña…)


Autor: Iván Morales

Blog: República de Letras

quarta-feira, 25 de agosto de 2010

Palabras para un corazón fragmentado

He estado ahí, donde ahora estás, secándote. Te imagino mientras buscas entre tus zapatos un rastro de polvo que te recuerde que un día, llegaste de otra parte, a la habitación donde ahora te encojes.

Sé que no quieres olvidar de dónde provienes: de un lugar sin mundo. Y que en el fondo, quieres volver a él: a ese mundo donde huele a campo; donde las mañanas son sinfonías de luz; donde los árboles se posan en los pájaros; donde la belleza estalla y es color; donde el horizonte brota como una lluvia horizontal interminable.

También sé, que a veces te dueles de ti. Que miras a todas partes con ojos que desean borrarlo todo. Que las preguntas inundan el cuarto oscuro. Que nada te ilumina, y entonces, te ovillas en el silencio, en la taquicardia, en el control.

Eso es absurdo.

Tómalo con calma. Como te dije, “en la palma de tu mano”. Tómalo como si fuese un sapito; reconstrúyelo, dale vida, haz magia con él, recupéralo, trázalo; es bello, es inmenso, no tiene fondo, es tuyo, tu reflejo, sangre de ti.

Tu corazón.

Y cuando finalmente esté completo, fuerte y vibrante: entonces sí, úsalo sin miedo.




Vía: Cortina de Humo - Blog
Autor: Francisco Lozano Dr.

domingo, 22 de agosto de 2010

A escondidas y en silencio

Con un inofensivo abrazo. Con una escueta felicitación, un mimo sencillo y antiguo que connota distanciado cariño… Con esta simple señal de afecto, él siente en su pecho los de ella y un fuerte latido que les atraviesa a ambos la ropa tan solo por un instante, con una leve y sinuosa respuesta del cuerpo sensible que muestra apenas un cosquilleo extraño por la piel completa: el burbujear en las vísceras, aumenta el ritmo cardiaco, los labios se tornan rojizos, uno a otro escucha de cerca el aliento entrecortado, y ella, con los pezones erectos, se hace consciente de lo que ha sucedido y se aleja deteniendo todo contacto físico…


Tan sólo fueron unos segundos. Los cuerpos apenas se rozaron. No se trató de nada extraño, piensa ella, mientras él intenta actuar como si nada hubiera pasado. Imaginan demasiado. Y aunque cada quien quiso hacer caso omiso de las señales, ambos lo sabían muy en el fondo: ahí sucedió algo. Ese algo intangible que les permitió oler el sensual e inusual nerviosismo en la esencia de la piel del cuello del otro. Ese algo que los llenó de cortas sonrisas de cortesía, simples miradas tensas a los ojos y pláticas vacías, hasta que -algo muy extraño- ella decidió tomar la iniciativa. Por ello, de la manera más egoísta y personal, se armó de valor y premeditadamente echó la suerte por ambos en una noche como esta, porque por las noches es cuando los instintos nos desbordan y bajo la penumbra fue que se obligó a dar un paso hacia adelante. Era algo que ella sabía tarde o temprano sucedería, era inevitable y ansiado, proveerse un gusto, ceder, dar y comulgar en el cuerpo contrario y codiciado, sólo bajo sus reglas y sin esperar nada a cambio…


- ¿Está todo bien?- preguntó él con sorpresa cuando la encontró en su sala. Ella asintió y lo recibió con los ojos llorosos, aunque toda ella bañada con esa aura especial que dota de inviolable seguridad a aquellas mujeres que han tomado una decisión y no están dispuestas a dar ni un paso atrás.



- No digas nada - le respondió con un susurro -he decidido amarte sólo por hoy y sólo en silencio- agregó como no queriendo dejar escapar la magia de un instante etéreo.


En mutis y aun asombrado, él se percató de la entrega desesperada e inocente, el deseo oculto y reprimido, sinuoso y extremo de aquella mujer que hasta hoy, había decidido callar la voz mientras su cuerpo ardía en el desenfrenado anhelo… Sí, sorpresivamente, la mujer siempre taciturna, tímida y controlada, se tornó valiente y atrevida, y como tal, le apretujó el cuerpo y después de asirse y desasirse como quien siente alivio por haber encontrado lo que buscaba por milenarias vidas, tropezó con su boca con un beso húmedo y con el alma temblando.


En respuesta, cambio de escenario y él comenzó por besar su largo cuello, subiendo por el mismo poco a poco, hasta que su nariz dio con esos misteriosos pliegues que le unen el cartílago de la oreja donde le plantó un suave y cálido beso que la hizo estremecer de pies a cabeza. Siguió entonces con su nariz y sus labios, la geografía de su suave quijada, gozando de su piel blanca con un andar seguro y un devenir lento, hasta que de nuevo llegó a su boca y bebió de ella como para saciar la pasional sed de ambos… pronto se encontró en sus finas y femeninas clavículas coronadas por una gargantilla de plata, y dándose el tiempo para verla a los ojos, regresó al punto y poco a poco comenzó a besarle el sitio, cada vez más abajo, desabotonando su blusa lentamente y observando las reacciones que el cuerpo obsequiado le iba mostrando: un poco de sudor, la respiración más aprisa, los senos llenándose de sangre y deseo, los ojos entrecerrados, y uno que otro gemido que expresaba descontrolado deseo…


Pronto pudo manipular sus pechos, redondos y pequeños, y percibió esa temperatura tierna que sólo conocen los que han palpado un seno sensible, natural, con el peso ideal que se discurre entre los dedos. En respuesta, ella desnuda en alma y cuerpo, se sienta vulnerable en el borde del sillón mientras él saborea la suavidad de la piel que siempre se encuentra oculta bajo la forma exponencial de cada busto, y en reflejo gustoso, ella arquea la espalda arrojando las tetillas hacia el techo que se blande sobre ellos.


Acto seguido, segura de lo que quiere y de no querer ser atrapada, como diciéndole en silencio, “vamos, no más juegos”, ella abre las piernas y las eleva un poco, tan sólo lo que le permiten las puntas de sus pies pequeños, como si con ello levantara su sensibilidad y se preparara para absorber todo el cielo en un solo punto, creando con ellas una V de victoria, de irse del mundo y venirse de vuelta, V de vos y voz, de virtud de piel, V de vértice perfecto que invita a entrar en el cuerpo, a fundirse en un instante, embistiendo lenta y poderosamente el cáliz del amor humano…


Vulnerabilidad, sudor, entrañas, caderas, movimientos físicos acompasados y lentos, piel abierta y viva, cálida desnudez del cuerpo. Lo derriba al suelo y decide guiar por el resto del cuento, tomar el poder, escalar de intensidad, zambullirse sin arrepentimiento. Gusta del rozar de sus cuerpos, busca esa ternura ruda del amante que rasga las ropas pero disfruta lo profundo y lento. Contacto directo. Comunicación de cuerpo. Las manos de él en la pequeña cintura de ella, fervor de muslos, carne batiendo, latidos trepidantes, un baile íntimo y cercano, más calor en sus miembros, exaltación incontrolable y éxtasis lúbrico hasta que los gemidos rítmicos estallan en un movimiento terso, placer convulsionante, un fino temblar que arroja las cabezas hacia atrás y termina en un estremecer de vientres que baja poco a poco de intensidad…


Felicidad, complicidad, satisfacción orgullosa y propia, egoísta, y todo termina con un abrazo distinto del que ha iniciado, pues ella sabía que este sería evento de una vez y nunca más. Una sola vez para recorrerse el cuerpo, para experimentarse, y luego, jamás volver a hablar de ello. Nunca más proponerlo… Simplemente, dejar la noche atrás y para el recuerdo, porque por las noches es cuando los instintos nos desbordan y por eso los humanos de carne y hueso, hemos hecho de la oscuridad el momento para dormir, y para amar a escondidas y en silencio…



No sé quién es el autor o tal vez sí... jejejejejejeje...

terça-feira, 17 de agosto de 2010

My Medea - Vienna Teng

domingo, 15 de agosto de 2010

Una despedida: prohibiendo el luto


Una despedida: prohibiendo el luto
John Donne


Tal como los hombres virtuosos tienen suave muerte,
y le susurran a sus almas que se alejen,
mientras algunos de sus tristes amigos dicen
que el aliento se le escapa, y otros dicen que no;


Así derritámonos, sin ruido alguno
ni torrentes de lágrimas, ni tempestades de suspiros,
sería una profanación de nuestra alegría
proclamar nuestro amor ante el laico.


El temblor de la tierra trae temor y daño,
los hombres saben lo que pasó y su significado,
mas la trepidación de las esferas,
aunque mucho mayor, es inocente.


El torpe amar de amantes sublunares
(cuya alma es sólo sensación) no puede admitir
la ausencia, porque ésta quita
los elementos que lo fundamentan.


Pero nuestro amor, tanto más refinado
que ni aún nosotros sabemos lo que es,
mutuamente seguro en nuestras mentes,
no extraña los ojos, los labios o el tacto.


Nuestras almas, entonces, que son una,
aunque habré de partir, sobreviven no sólo
una ruptura, sino se expanden,
como el oro golpeado se transforma en aérea delgadez.


Si es que son dos, son dos tan firmes
como las gemelas piernas del compás;
tu alma es la fija, y no se mueve
salvo cuando la otra lo hace.


Y aunque se quede fija en el centro
cuando la otra vaga lejos,
ésta se inclina para escucharla atentamente
y se yergue cuando la otra retorna.
Así serás tú para mí, que debo
como el segundo pie, correr oblicuo;
tu firmeza hace mi círculo perfecto
y me hace terminar donde empecé.



Traducción: Sergio Coddou
Creo que tengo que publicar algo por acá...

quinta-feira, 12 de agosto de 2010

El mundo está mal

¿Sabéis el por qué Brasil no está más allá de dónde se encuentra ahora?



Llamada a la administradora de tarjeta de crédito:


Yo: Oiga, por favor, bloque mi tarjeta de crédito porque perdí a mi cartera con mis documentos y todo incluso.


La empleada: Por supuesto. Por favor Señora, dígame el número de su tarjeta que quiere que sea bloqueada.


Yo: ¿Cuál? ¿Se refiere al número de la tarjeta que ACABÉ DE DECIRLE QUE PERDÍ JUNTO A MI CARTERA Y DOCUMENTOS?


La empleada: Pueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeees… sí. ¿Hay otra?


Yo:



segunda-feira, 9 de agosto de 2010

Luces


Un día quise no pensar tanto. Quise no querer tanto. Quise no escribir tanto. Quise no llorar tanto. Quise no reírme tanto. Quise no esperar tanto. Quise no sentir(te) tanto.

Mientras escribo y hablo a través de mis palabras, muchas veces, es necesario que piense que hay alguien que me lleva por las manos a ciertos rincones, a veces sentimentalmente y a veces moralmente, inaccesibles.



La “claridad” de las cosas sencillas siempre tan presentes en el día a día. La claridad natural de que existe. Normal. Como la vida…. Así como la oscuridad que es explorada… explorada por si misma y por nosotros.


quinta-feira, 5 de agosto de 2010

Sonrisa


¿Lo mejor? Es saber que toda esta sonrisa es para mí.
Me miraba a mí el pequeño.

quarta-feira, 4 de agosto de 2010

Historia de amor

Versión de Eduardo Galeano

¿Saben por qué la paloma llora al amanecer?

Un día, todos los animales han sido invitados a una fiesta en la floresta. Todos se han vestidos con sus mejores trajes y además estaban radiantes de felicidad. ¡Era una fiesta PRECIOSA! Bailaban, cantaban, se rían mucho… Ya era madrugada, cuándo el Sr. Palomo tuvo una pelea y en ésta se ha muerto el Sr. Palomo.

La fiesta seguía y cuándo se enteró del suceso la Sra. Paloma les dijo: La fiesta está tan linda y todos tan contentos… Mañana, por la mañana, lloraré la muerte del Sr. Palomo. No quiero que los otros se queden tristes por verme triste. El dolor es mío. Y de nadie más.

Y así, todos los días, acordándose del suceso, al amanecer llora la paloma.

Versión escrita por Liliane

¿Saben por qué la paloma llora al amanecer?

Un día, todos los animales han sido invitados una fiesta en la floresta. Todos se han vestidos con sus mejores trajes y además estaban radiantes de felicidad. ¡Era una fiesta PRECIOSA! Bailaban, cantaban, se rían mucho… Ya era madrugada, cuándo el Sr. Palomo tuvo una pelea y en ésta se ha muerto el Sr. Palomo.

La fiesta seguía y cuándo se enteró del suceso la Sra. Paloma les dijo: El dolor es mío, pero no me gusta el dolor. ¿Alguien se apunta a quedarse en su lugar? Más que deprisa, un palomo guapetón, joven y fuerte se acercó a ella y se la dio un beso caliente, han bailado el tango, han hecho el amor, calientes, sudados incluso estando delante todos y luego se han casado en una ceremonia magnifica antes del nacer del sol.

Y así, todos los días, acordándose del suceso, al amanecer llora la paloma.

terça-feira, 3 de agosto de 2010

Me cansé de la muerte.

Por menos por hoy.


A lo largo del día, la tuve cerca por muchas veces:



- Muertas son las flores en mi camino;

- Muertas son las hojas del árbol que yacían en paz en la carretera;

- Muertos flores y hojas, junto al otoño, casi muerto también;

- Muerto está el respecto que tenía a un amigo;

- Muerta es la sonrisa que fue sepultada en el alma de aquel niño en el semáforo y no creo que la sonrisa ésa regrese tan pronto.



Lo gracioso es que ella nunca se cansa de nosotros. Ella nunca se cansa.



- Oye Arthur ¿a dónde están los ancianos que siempre los veíamos en los bancos de esta plaza?


- Thiago… los ancianos ahora somos nosotros.


segunda-feira, 2 de agosto de 2010

Necesito saber de ti más que necesito de ti.


Graciosas y curiosas son las cosas que nos suceden a lo largo de la vida.

Siempre que comentan a mis textos no me puedo dejar de pensar en la locura que todo eso es. Personas que no conozco y que de una manera u otra son afectadas por mis palabras a punto de incluso reportármelas.

Ya he escrito antes que nunca he sido muy buena con números. Pero, tampoco he sido excelente con palabras. Escribía por necesidad (¿será que hoy es diferente?). Por necesidad de media en la escuela. Siempre que tenía tiempo libre no lo usaba para la escrita sino para la lectura.

Siempre he preferido al silencio que al grito de las palabras dichas o escritas. Es que creo que mi silencio siempre me decía y dice mucho. El silencio del cuerpo y el habla de los pensamientos.

Pienso mucho. Pienso tanto y en tantas cosas al mismo tiempo que a veces prefiero nada decir porque simplemente la lengua no acompañará el cerebro.

Nada ha cambiado (mucho). Hay cosas que son tan nuestras, tan típicamente nuestra que si les damos un nombre se convierte en una existencia propia. Un sentimiento. Un hábito.

Sin embargo y justificando el título del texto, pienso que saber que las palabras existen y que si las necesitamos siempre vendrán a ayudarnos es más importantes que usarlas todo el tiempo y sin ninguno criterio.


Ellas nunca nos perdonan.