terça-feira, 14 de junho de 2011

Normal.

Definitivamente no sé esperar. Además cuando “las compañeras” de espera son dos mujeres que no saben que ya no son adolescentes.

Por favor…


Una de ellas desconoce la existencia de palabras que NO estén en diminutivo. Su mundo es tan chiquito que usa palabras así para equipararlas a su auto estima.



¡Ah sí! Estoy en la sala de espera de la nutricionista. :-/


Después de una consulta con mi ginecólogo y luego de ser encaminada a un endocrinólogo, percibí, miento, me han dicho que estoy de sobrepeso.



Pausa para nota: Sobrepeso NO es gorda u obesa. Idiotas.



Es lo que me pasa a mi por trabajar sólo con el cerebro.


Es el precio que pago por ser referencia de mujer inteligente.


No sé ustedes, pero pocas cosas en el mundo me dan tanto miedo cuanto una señorita que no conozco, guapa y delgada con el poder de ponerme en dieta. Peor: Es ella la que hace mi dieta.



Total que llevo tres días comiendo de tres en tres horas, casi cero grasas, nada de azúcar, menos carbohidratos, MENOS CARNE, no maté a nadie, mi coche y mi casa siguen enteros… creo que me estoy adaptando bien.




Atentos. Pronto habrá fotos mías como la de arriba.

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