domingo, 21 de agosto de 2011

Días cortos


Era invierno.


Al atardecer de un domingo cualquiera, ella decidió caminar un poco por las calles del barrio.


Era invierno aunque un invierno tropical.


El viento frío en el rostro y el intento en mantener al pelo arreglado es que le acordaba de ello.


La niña caminaba absorta en sus pensamientos. Pensaba en tantas cosas que minutos después ya no se acordaría.



Escribir no era por ganas. Era necesidad.

4 comentários:

  1. Aca en el norte el invierno es por Navidad, y pase esta Navidad de manera tropical, algo que nunca habia pasado.
    Acepte ver como era el trabajo de agente de viajes en la Rivera Maya, al que me invitaba un amigo y era todo pagado, y aun asi no me la pase tan bien, me explico:
    -Mi compa se la paso trabajando y no lo vi en la semana que estuve.
    -Las mujeres eran extranjeras y no sabian castellano; con una canadiense con quien me lleve muy bien le quise escribir las palabras en ingles mostrandole mi celular, pero ella penso que le queria dar mi numero y se fue creyendo que era una especie de desesperado jajaja.
    -Le guste a una mesera y se veia algo guapa, pero no la pude volver a encontrar en el restaurant del hotel y ni supe que turnos tomaba.
    -Pase la navidad solo, solo en el paraiso.

    Asi que no eres la unica, yo tambien pase un invierno tropical escribiendo, MALDITA MELANCOLIA! jajajajajaja

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  2. Muy bien, Liliane, un español perfecto y el texto muestra lo que a muchos nos pasa: necesitamos escribir.
    Besos.
    HD

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  3. Quid... nadie está sólo en cuando se tienen su propria compañía.

    Por cierto, acá todas las estaciones son tropicales. jejejejejejejejejeje...

    Abrazos

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  4. Humberto, ¿en serio que está perfecto mi texto? Awwwwwwwwwwwwwww... es el primer... lo creo yo. :D

    Tu sí, no te atrevas a dejar de escribir. Jamás.


    Abrazos

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