segunda-feira, 26 de maio de 2014

Sin palabras

Difícil(o no) es en cuando lo que vivimos en un determinado momento de la vida nos castra las ganas de escribir. 

En mi caso, desde que empecé con el blog, no tuve la pretensión de hacerlo famosos y, tal vez, por este motivo nunca lo fue. Tan sólo unas pocas personas me siguen leyendo. 

Hubo momentos en que escribí por vanidad - por la certitiumbre que podía hacer mejor que los otros; otros, por desesperación; otros, por terapia - mi doctor dijo que tenía que "echar a fuera" lo que me pasaba, pero debía intentar no insultar a nadie (cosa que ni siempre he podido hacerlo); otros, por costumbre; otros, por necesidad y, por fin, otros momentos lo hizo por ganas.

Diferentes razones, con el mismo objetivo.  Escribir.

Desde hace poco tiempo ando muy liada con proyectos personales y "de familia".

Quisiera escribirles qué me pasa, pero no lo puedo. No aún. Creo que debo un poco de respecto (y por no entender bien cómo es esto) al facto de que cambié el papel de hija para lo de madre de mi papá. 

Algunas veces vendré a decirles sobre sus hazañas. Que son muchas, créenme. Algunas divertidísimas. Otras muy tristes. 

Igual a la vida.









"El caminar de la vida lo envuelve todo. Se caliente, se enfría, se contrae y luego se relaja, tranquiliza y luego desinquieta. Lo que espera de nosotros es VALENTIA."

Guimarães Rosa




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