segunda-feira, 21 de março de 2011

Tristeza


“A tristeza é senhora. Desde que o samba é samba é assim...”


Hoy se despertó un día triste. Le di buenos días a mi mamá y ella se quedó un buen rato mirándome a espera de una respuesta de ninguna pregunta. Tan temprano y ya de malhumor. Más bien, triste.


¡Estupendo!


Poco después de salir a la calle, suena mi móvil y es mi madre, toda preocupada porque “sentía” que no estaba bien. Le dije que no se preocupara y que sí, estaba bien. Obvio que no me creyó y mientras no escuchó 3 veces que estaba bien no me dejó en paz.


A camino del trabajo pensé sobre todo esto. Una situación común. Una madre preocupada con su hija que se veía triste.


Pensé en esta obligación de ser feliz todo el tiempo. Es una obligación que tenemos.


¿Por qué todo esto?


La tristeza es un sentimiento humano o si ya no lo es, olvidaron decírmelo.


No entiendo esa necesidad y ley de estar todo el día y todo el tiempo feliz.


Me dan miedo estas personas que nos encuentran un día triste, como lo de hoy, por ejemplo y ya se ponen a pensar que estamos deprimidos.


Tan sólo es tristeza.


La musa de muchos poetas y cantantes. De miles de escritores y artistas.


Tan sólo es tristeza.



La alegría te divierte. Te saca sonrisas que en general es sobre cosas tontas y efímeras.

La tristeza te hace pensar. Reflexionar. Muchas veces crear. A veces es buena compañía. La mejor.




Fue en su defensa que esta hoja no está en blanco.


Tampoco mi día.


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